Un hogar limpio atrae energía limpia

Para que un estudio de Feng Shui sea más efectivo, hay que empezar con una limpieza energética de toda la casa. Una vez se ha hecho el vacío y el orden, es primordial la limpieza energética para garantizar la eliminación de malas energías que puedan existir.
La energía negativa se genera y acumula en cualquier lugar (hospitales, lugares con demasiadas personas, sitios que no han sido limpiados…) creando ambientes negativos. Nos podemos impregnar de ella y trasladarla a nuestro hogar.
Nuestras casas son vulnerables de recibir y mantener energía negativa, no solo por las cargas que traemos desde el exterior, sino también por la que generamos nosotros mismos. Creando ambientes tensos, lugares donde no nos apetece estar, nervios e incomodidad ambiental.

Con una correcta limpieza, podemos lograr llegar a casa y relajarnos, con un ambiente en calma y armonía.

A continuación, te dejo 5 tips para conseguir una buena limpieza energética:

1. Sal marina

En el Feng Shui, la sal marina la usamos para eliminar malas energías y facilitar que la energía vital (chi) fluya correctamente.

Se puede usar para:

♥ Purificar el suelo. – La forma de usarla sería mezclar unos 300 gramos de sal por cubo de agua para fregar el suelo.
A continuación, pon sal en las esquinas de las habitaciones durante al menos 24 horas para que pueda absorber la energía negativa que se ha ido acumulando. Una vez finalizado el tiempo, barre la sal y tírala.

♥ Limpieza de metales, joyas o piedras. – El proceso es muy fácil, hay que usar un recipiente pequeño con agua y sal, dejar las piedras, metales, cuarzos o joyas sumergidas al menos 24 horas. Se aconseja un lugar donde le pueda dar el sol durante el día y recibir la energía de la luna de noche. Después tira el agua a un sitio donde no haya plantas ni tierra fértil y enjuaga los objetos con agua limpia. Estos objetos personales se van cargando de energías pesadas por lo que es aconsejable limpiarlos una vez al mes.

¡Aprovecha la luna llena para limpiar y recargar tus piedras!

2. Música, energía positiva

Los lugares demasiado silenciosos pueden generar o atraer malas energías, por ello es muy importante tener la casa ambientada con sonidos agradables.
La música ejerce un poder de limpieza energética y equilibra los ambientes. Por ello elige bien el tipo de sonido en tu hogar;  música relajante, de ambiente o de tonos suaves también ayudan  a mejorar tu vibración, tu energía y estar más en equilibrio.

Puedes leer el artículo del blog:
Feng Shui. Cuencos tibetanos.

3. Plantas de interior

Las plantas tienen una energía muy especial, renovadora y limpia, capaces de absorber agentes nocivos para la salud y equilibrar los ambientes. A esto hay que añadirle la capacidad de la naturaleza para promover la paz.

Te recomiendo los artículos:
Feng Shui. Los beneficios de las plantas.
Feng Shui. Doce plantas recomendadas.

4. Aroma equilibrante

Es una limpieza muy sencilla y conocida, donde el humo sin forma puede penetrar por cualquier lugar.
La forma de usar el incienso  o palo santo,  es llenar una habitación con suficiente sahumerio durante unos 30 minutos, después ventilar para que el aire fresco llegue a la zona. Este método se usa para hacer una limpieza profunda. Para mantener la limpieza solo hace falta encender regularmente algunas varitas de incienso o palo santo.

“Escoge el que más te guste, hay muchos aromas diferentes que seguro que son de tu agrado”.

5. Limpieza con azufre

Es la que más uso, ya que cuando voy a cualquier lugar para limpiarlo, para mí, es la forma más eficaz de realizar el trabajo sin tener que estar presente y poder impregnarme de esas energías no deseables. Es la más potente para hacer una limpieza profunda y las otras las podemos usar para ir manteniendo los ambientes limpios.
Para realizarla solo se necesita unos recipientes pequeños y poner una cucharada de azufre en polvo de los que se usan en horticultura. Puede ponerse un recipiente por habitación y prenderle fuego. Los vapores que desprende son los que limpiarán y purificarán el lugar.
Por ello hay que tener especial atención con el tipo de recipiente, mejor que sea metálico para que no se queme con el fuego, ponerlos en lugares seguros donde no se pueda quemar nada.
El azufre desprende un olor fuerte y vapores tóxicos, por lo que una vez encendido, hay que salir fuera de la vivienda durante una hora aproximadamente. Después hay que ventilar bien para eliminar los restos de olor.

 

Ahora que ya tienes las claves para mantener tu hogar con una buena energía, no lo dudes y disfruta de sus beneficios.

Copywriter Azahara Gallego.